Colonoscopía

La colonoscopía permite al médico examinar el recubrimiento del colon (intestino grueso) para descartar anormalidades. El procedimiento se lleva a cabo insertando en el ano un tubo flexible del grosor de un dedo y haciéndolo avanzar hasta llegar al recto y al colon. La colonoscopía es bien tolerada y rara vez provoca mucho dolor. Durante el procedimiento, el paciente puede sentir presión, hinchazón o calambres. El cirujano puede administrar un sedante al paciente para ayudarle a relajarse y a tolerar mejor cualquier molestia que tenga.

¿Cuáles son los preparativos necesarios?

El médico le indicará las restricciones de su dieta y qué rutina de higiene debe seguir. En general, la preparación consiste ya sea en consumir un gran volumen de una solución de limpieza especial, o bien líquidos claros y laxantes especiales por vía oral. Para que el procedimiento sea preciso y completo, el colon debe estar completamente limpio. Por lo tanto, asegúrese de seguir cuidadosamente las instrucciones de su médico.

¿Qué sucede durante la colonoscopía?

El paciente se recuesta de costado o de espalda, mientras el médico inserta lentamente un colonoscopio a lo largo del intestino grueso para examinar el recubrimiento. El médico vuelve a examinar el recubrimiento mientras extrae lentamente el colonoscopio. El procedimiento en sí suele demorar 15 a 60 minutos, aunque el paciente debe considerar dos a tres horas de espera, preparación y recuperación.

En algunos casos, el médico no puede pasar el colonoscopio por todo el colon hasta el lugar donde éste se junta con el intestino delgado. A pesar de que puede ser necesario realizar otro examen, el médico puede resolver que el examen limitado resulta suficiente.

Razones por las que se realiza el examen

La colonoscopia se puede hacer por las siguientes razones:

-Dolor abdominal, cambios en las deposiciones o pérdida de peso.
-Cambios anormales (pólipos) hallados en una sigmoidoscopia o en exámenes radiográficos (tomografía computarizada o enema opaco).
-Anemia debido al bajo nivel de hierro (por lo regular cuando no se ha encontrado ninguna otra causa).
-Sangre en las heces o heces negras o alquitranosas.
-Seguimiento de un diagnóstico previo, como pólipos o cáncer de colon.
-Enfermedad intestinal inflamatoria (colitis ulcerativa y enfermedad de Crohn).
-Exámenes de detección para cáncer colorrectal.

Fuentes:

Colonoscopia: MedlinePlus Enciclopedia Médica. (s. f.). https://medlineplus.gov/spanish/ency/article/003886.htm

Qué es la Colonoscopía – Asociación Puertorriqueña de Gastroenterología. (s. f.). https://www.prgastro.org/colonoscopia/